Por Evans Concha, CTO & Founder de ProntoPaga
Con la creciente adopción de billeteras digitales y plataformas de pago electrónico, la ciberseguridad ha ganado una relevancia crucial. A pesar de los avances tecnológicos en protección, el factor humano sigue siendo el eslabón más débil en la cadena de seguridad. Los cibercriminales han evolucionado, y los usuarios también deben hacerlo. Los errores comunes, cómo usar contraseñas débiles o caer en fraudes de phishing, siguen exponiendo a los usuarios a riesgos innecesarios, incluso con herramientas avanzadas como el cifrado y la autenticación multifactor (MFA).
La autenticación multifactor es un sistema de seguridad que requiere más de una prueba de identidad para acceder a las cuentas. Por ejemplo, algo que el usuario sabe, como una contraseña; algo que tiene, como un teléfono móvil que recibe un código de seguridad y; en algunos casos, algo que es, como una huella dactilar o reconocimiento facial. Esta capa adicional de seguridad protege las cuentas, incluso si la contraseña se ve comprometida.
El verdadero riesgo en la ciberseguridad no está solo en la tecnología, sino en el comportamiento del usuario. Muchas personas no conocen las amenazas ni cómo protegerse. Por eso, es clave que las plataformas de billeteras digitales eduquen a sus usuarios en detección de fraudes y uso de herramientas como la autenticación multifactor.
Muchos usuarios no activan esta herramienta, ya sea por desconocimiento o por no comprender su importancia. En ese sentido, las plataformas deben ofrecer tutoriales claros, alertas de seguridad y recomendaciones sobre cómo mejorar la protección personal. Además, es importante que los usuarios estén conscientes de los riesgos de utilizar redes Wi-Fi públicas, que pueden facilitar ataques de phishing.
La tecnología no basta por sí sola: las empresas deben adoptar una cultura de ciberseguridad, donde ésta sea parte integral de la experiencia del usuario. Para lograr un entorno digital más seguro, es clave reducir barreras tecnológicas, simplificar las medidas de seguridad y facilitar la implementación de herramientas como la autenticación multifactor.
Por ejemplo, ProntoPaga cuenta con certificaciones internacionales como PCI versión 4.0 nivel 1 e ISO 27001, que avala altos estándares de seguridad para entregar a los usuarios más que solo una buena experiencia de usabilidad en herramientas como las billeteras digitales. De esta forma, si cultivamos una cultura cibernética informada acerca de las herramientas de pago digitales, los usuarios comprenderán mejor los riesgos, y en consecuencia, les permitirá adoptar estrategias de protección más completas y exhaustivas.
En resumen, el desafío de la ciberseguridad no solo radica en la tecnología, sino en cambiar la mentalidad del usuario. Las soluciones de seguridad deben ir acompañadas de una cultura de prevención y responsabilidad compartida entre las empresas y los usuarios. La educación continua y la concientización son clave para mitigar los riesgos y proteger la información personal y financiera en el mundo digital.













