A nivel global, el uso diario de dispositivos electrónicos representa cerca del 4% del consumo eléctrico y hasta el 3.9% de las emisiones de gases de efecto invernadero. En el marco del Día de la Tierra, este contexto pone en relevancia cómo pequeñas decisiones de uso pueden contribuir a una mayor eficiencia energética sin afectar el rendimiento.
Adoptar hábitos tecnológicos más conscientes es hoy una prioridad. Por ello, ASUS, marca líder en tecnología, comparte cuatro recomendaciones clave para optimizar el uso de la laptop y reducir el impacto ambiental mediante configuraciones sencillas:
- Activa modos de energía según tu tipo de uso: Es posible ahorrar energía adaptando la potencia a cada tarea. Mediante los modos de MyASUS, puedes elegir perfiles como Silencioso o Equilibrado para actividades ligeras.
- Configura la pantalla para un uso más eficiente: La pantalla es uno de los componentes que más energía consume en una laptop. Ajustes como reducir el brillo, activar la atenuación automática o utilizar modos oscuros (especialmente en pantallas OLED) pueden disminuir significativamente el consumo durante la jornada.
- Optimiza la carga para evitar consumo innecesario: Mantener la batería siempre al 100% acelera su desgaste y aumenta el gasto de energía. Limitar la carga al 80% o 60% es clave para que dure mucho más tiempo, especialmente si el equipo pasa horas enchufado.
- Activa la suspensión rápida cuando no uses el equipo: Configurar la suspensión automática permite evitar consumo innecesario cuando la laptop no está en uso. Para activarla, puedes ir a Configuración > Sistema > Energía y suspensión, y definir tiempos cortos para apagar la pantalla o poner el equipo en reposo.
“En ASUS, trabajamos para que la tecnología combine rendimiento y eficiencia energética. Nuestras laptops integran funciones que optimizan el consumo sin afectar la experiencia, facilitando hábitos más responsables”, señala Bruno Albín, especialista en tecnología de ASUS Perú.
En un entorno donde la eficiencia es clave, este tipo de ajustes permiten reducir el consumo sin comprometer la capacidad de respuesta del equipo. De este modo, las laptops actuales logran extender la vida útil de sus componentes, alineando la productividad diaria con un uso más consciente de los recursos.













