Perú se posiciona como uno de los países con mayor potencial para acelerar la adopción de inteligencia artificial en América Latina. Según el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025, el país lidera la región en proporción de egresados en disciplinas STEM, con 29,64%, por encima del promedio regional de 18,06%.
El informe también ubica a Perú entre los mercados con mayor intensidad de uso de inteligencia artificial generativa en la región. En ese sentido, lidera el indicador de tráfico web hacia soluciones de IA generativa, con 5,594 millones de usuarios activos, lo que refuerza la existencia de un ecosistema con alta disposición a la adopción de tecnologías emergentes.
Una oportunidad de productividad e innovación
El ILIA 2025 confirma que la inteligencia artificial ha dejado de ser una tendencia tecnológica para convertirse en una palanca de productividad. En ese marco, Perú cuenta con condiciones para acelerar su transformación digital si logra articular talento, infraestructura y adopción empresarial.
Desde una perspectiva de implementación tecnológica y análisis de mercado, SONDA señala que este proceso permitiría capturar valor en tres niveles: mayor eficiencia operativa en empresas y Estado, mayor sofisticación en servicios mediante automatización e inteligencia artificial aplicada, y mayor competitividad a partir de la incorporación de talento técnico en proyectos de transformación digital. Sin embargo, el principal desafío para el país es pasar de una adopción puntual de inteligencia artificial a una implementación sistemática y escalable. Esto requiere avanzar en cuatro frentes clave:
- Transformar talento STEM en especialización aplicada. Más allá de la formación universitaria de base, se requieren capacidades en ciencia de datos, machine learning, automatización, ciberseguridad y gobierno de datos. En la región, 17 de 19 países —incluido Perú— ya cuentan con programas de maestría en IA (179 en total), y los doctorados en IA se duplicaron a ocho países, incluyendo Argentina, Colombia y Paraguay. Esta expansión del talento avanzado busca reducir la dependencia tecnológica, fomentar una IA contextualizada a necesidades locales y posicionar a la región en la frontera del conocimiento, impulsando investigación, innovación y soluciones tecnológicas propias.
- Priorizar casos de uso con impacto medible. La adopción de IA se concentra principalmente en casos de uso con retorno operativo, como análisis predictivo, optimización de procesos, detección de fraudes, gestión documental inteligente y soporte a la toma de decisiones. En paralelo, su aplicación en sectores como salud, transporte y seguridad representa una oportunidad para mejorar la eficiencia en la asignación de recursos y la continuidad de servicios.
- Fortalecer infraestructura y acceso a datos. Aunque América Latina y el Caribe generan grandes volúmenes de datos desde sistemas públicos, privados y sociales, gran parte de esta información aún no está disponible o estructurada para el desarrollo de soluciones de inteligencia artificial. La brecha entre generación y disponibilidad sigue siendo un factor limitante para la escalabilidad de estas tecnologías en la región, con impactos en transparencia, ciencia abierta y calidad de los modelos.
- Impulsar la adopción en el sector público. El potencial de la inteligencia artificial en el sector público es significativo, especialmente en casos como clasificación de documentos, gestión de expedientes, asistencia ciudadana y optimización de trámites. La mayoría de los países se limita a aplicaciones informativas, mientras que solo algunos (como Colombia, México y Perú) muestran avances en procesos participativos, y ocho países no registran casos de uso en este ámbito.
“La oportunidad para Perú no radica únicamente en la formación de profesionales STEM, sino en su capacidad para convertir esa base en una economía más productiva y digitalmente madura. Si el país articula talento, infraestructura y adopción tecnológica de forma integrada, podrá fortalecer la innovación en sectores estratégicos, convirtiendo su liderazgo en formación en un impacto económico tangible”, afirma Vanessa Vigo, Cloud, Cybersecurity & Data Center Manager en SONDA.









